El cuento se hace
en cualquier momento
Eva Rodríguez
No es necesario que la familia o la educadora tengan siempre
previsto un día y una hora para contar un cuento. Es posible contar o recitar
cuando los niños están en disposición de pintar, de bailar, o cuando el día
es alegre o muy triste. Esos serían momento propicios para contar una historia
tan alegre.
Un día, fui al parque con los niños. Un árbol dejó caer una flor sobre mi
hombro. Los niños se alegraron. Uno dijo: El árbol te regaló una flor. A partir
de ese hecho, al parecer insignificante, elaboramos, entre todos, un cuento. A los niños no les costó
trabajo imaginar por qué el árbol nos había regalado una flor.
El
encuentro con los espacios, los objetos y las situaciones de lectura.
Los adultos que se ocupan
de la educación del niño, la familia en especial debe:
- Crear situaciones
variadas de lectura para que los niños se den cuenta muy pronto de que leer
sirve para muchas cosas.
- Destacar las situaciones
de placer asociadas con la lectura: manipulación de los objetos de lectura,
lectura de cuentos en voz alta.
El cuento
estimula el acercamiento a un nuevo conocimiento o habilidad, de cualquier área
de desarrollo.
- Cuando
queremos familiarizar al niño con un producto de la
naturaleza, por ejemplo, podemos valernos de un cuento o cualquier otra forma
literaria. :
- La mamá va al mercado y puede contar al hijo "Había una vez un pueblo
donde las calabazas eran tan grandes que…Este tipo de historia es a menudo una
gran herramienta para despertar el interés de aquello que se quiere
“ensenar” al niño.
- La
literatura beneficia la formación del gusto estético, ayuda a despertar la
imaginación y creatividad que en la vida adulta lo auxiliarán
para enfrentar los problemas con una mejor actitud y a buscar y encontrar
diversas opciones para solucionarlos.
- Un niño al que se le lee,
narra o recita, es en general, más creador
intelectualmente que aquel al que no se le familiariza con la literatura.
- No ocurre lo mismo con la televisión, sobre todo cuando el niño la mira en soledad.
La televisión presenta las imágenes, da una versión de la realidad, la del
autor, mientras el cuento o el poema, o el juego literario, que no siempre presentan
imágenes, dejan la mente en libertad absoluta para imaginar, valorar o cuestionar
lo que se cuenta o canta. Además, se hacen en colectivo. Se establecen
relaciones niño-adulto.
Escuchar un
cuento, escuchar o recitar un poema, cantar una canción, jugar con una obra
literaria, representa un esfuerzo intelectual, y es un esfuerzo realizado por
el propio niño, por lo que le brinda la satisfacción de haber vencido algo por
sí solo. Esto a la vez proporciona satisfacción a la familia.
La lectura,
la narración, la recitación, el juego literario,
resultan esenciales para lograr un mayor y mejor dominio del lenguaje. Al
dominar el lenguaje el niño puede expresarse mejor, transmitir sus sentimientos
y necesidades de una manera diferente, y también permite interactuar con más
facilidad con otras personas, en situaciones iguales o parecidas.
La narración
o lectura de una buena obra literaria, puede ayudar al niño a comprender las
relaciones entre las personas y comprenderse a sí mismo, lo que tiene que ver
tanto con el contenido como con la forma que adopta la obra.
La literatura
es la base de la educación y la educación es sinónimo de igualdad social en el
mundo. Un niño que siente placer al escuchar un cuento, un poema, realizar un
juego mientras canta, recita o dialoga con un texto literario, será un adulto
capaz de utilizar la lectura como una herramienta básica para poder
desarrollarse con éxito en la cada vez más compleja sociedad.
El gran desafío que se nos presenta a los padres y educadores es lograr
que tanto como la familia como la institución hagan un buen uso de la
literatura en la etapa preescolar. Ambos, familia e
institución, han de trabajar en colaboración para que se incremente la
actividad literaria con los niños, de manera que se les estimule y que padres y
educadores promuevan y formen niños
amantes de la literatura. No existe nada que impida hacerlo.
Algunos dicen que no hay libros suficientes para esta edad, y nosotros decimos que cundo no hay libros, ahí están
los cuentos que nos hicieron nuestros abuelos o nuestros padres, la lectura de
historias y narraciones atractivas que recordamos, de buena literatura, que la
de tradición oral, esa que llenó de fantasía nuestra infancia, sin dudas lo es.
Cuando
empieza el contacto con la literatura. El primer contacto que el niño tiene con la literatura es por medio de
las "nanas" o "canciones de cuna" y primeros juegos,
que padres y abuelos le entonan desde el momento del nacimiento.
- Más
tarde llega la época de los cuentos narrados, de los pequeños versos recitados,
de los libros leídos. Después, "el libro"
empieza a tener importancia y se convierte en un nuevo juguete.
- En la
familia es donde por primera vez escuchará narraciones, manipulará libros de imágenes, jugará con poesías.
- Cuando
el niño escucha un cuento leído o narrado, es también una forma de lectura, ya
que él interactúa con el texto observa las imágenes,
recuerda objetos o animales conocidos, asocia escenas y poco a poco, comprende
lo que se le cuenta o lee.
- El niño comienza a
interesarse por la literatura, se acerca al texto con la curiosidad y el placer
que le proporcionan tanto el texto como la cercanía con
el adulto, y empieza a sentir deseos de aprender las letras, unirlas,
formar palabras, decir cosas.
- Los cuentos lo introducen en la magia, en lo soñado, lo que no siempre se ve
con los ojos. Empieza a realizar viajes imaginarios, aprende a llorar o
a reír, a divertirse con el personaje favorito, a volar con la imaginación
- Con la
narración o la lectura aprende que leer es dialogar, algo así como comprender
los pensamientos de otros, incluso los pensamientos de los personajes
favoritos.
- Todos los esfuerzos
realizados por la familia en el campo de la literatura, no serán en vano, sino,
por el contrario, pues influirán de manera importante sobre el desarrollo de
los hijos.
- Alimentar el gusto por el
cuento y la poesía desde lo antes posible garantiza en gran medida un disfrute
más pleno de la vida, pues facilitara el interactuar socialmente y el desenvolvimiento
en la vida como ciudadanos plenos, críticos y participativos.
Olvidaba algo importante.
El tiempo, o mejor dicho la falta de tiempo que alegan los padres. Sin embargo,
sólo hacen falta entre 10-5 minutos al día, a veces menos. A veces se puede
hacer un cuento o cantar una canción mientras se realizan las faenas del hogar.
Todo depende del trabajo que se realice y de la importancia que se le de a esta
actividad, y al hijo. Cuando realizamos una actividad de literatura con los
niños, debemos mostrar agrado, alegría, disfrutar junto con ellos. ¿El momento
del día? En cualquier momento, la hora más tranquila para todos. Los resultados
son fabulosos, muy gratificantes, tanto para los adultos como para los niños
SEGUIMOS CON EL TEMA DEL CUENTO A LOS NIÑOS/AS, ¿SE NECESITA DE UN HORARIO ESPECIAL PARA HACERLE CUENTOS A LOS NIÑOS/AS?
ResponderEliminarDIME QUÉ PIENSAS
GRACIAS
EVA